Concepto de voluptuoso

Del latín “voluptusosus”, este término se compone de “voluptatis” con el signficado de “placer” y del sufijo de abundancia, “oso”. En la mitología romana Voluptas (traducido como placer) fue el nombre que le fue dado a la hija de Cupido (Dios del amor) y Psique (alma).

En la actualidad con este adjetivo se califica a todo aquello que tiene la capacidad de complacer las necesidades terrenales y sensoriales, y también a quien se siente inclinado hacia ellas, asimilándose a la concepción de la filosofía hedonista, por ejemplo: “Sus gustos gastronómicos son voluptuosos, gasta mucho dinero en comer en los mejores restaurantes de la zona” o “Su voluptuoso gusto por la música lo ha convertido en un melómano”.

Concepto de voluptuoso

Como modo de vida, el filósofo griego Aristóteles en su “Ética a Nicómaco”, afirmó que las personas vulgares son las que eligen la voluptuosidad o el placer como forma de vida.

En sentido restrictivo, y con mayor asiduidad, se aplica a todo lo referido a los placeres sexuales, siendo en este caso sinónimo de erótico y antónimo de casto:

Cuando se dice que una señorita es voluptuosa, se hace referencia a que su cuerpo tiene contornos femeninos muy acentuados, pero también se aplica a aquel que siente hacia ella una atracción sexual. Por ejemplo: “La voluptuosa dama hizo que todas las miradas se fijaran en su cuerpo esbelto” y “El hombre voluptuoso no pudo resistirse a mirar a la joven que pasaba junto a él, a pesar de que su esposa lo acompañaba y sabía que se enojaría mucho por eso”.

Las expresiones voluptuosas son aquellas cargadas de goce sensorial y especialmente erótico.