Concepto de voracidad

Voracidad, del latín “voracitatis” es un sustantivo abstracto que se deriva de la calidad de voraz, adjetivo que procede en su etimología del latín “vorax” que surgió a su vez del verbo “vorare” en el sentido de “comer” más el sufijo aumentativo “ax”.

La voracidad puede entonces definirse como la inclinación a comer, o en general, por extensión, a consumir bienes en exceso ya sean materiales como ocurre con quien tiene voracidad por el dinero; o inmateriales, en el caso de que la voracidad se asocie con la dominación, el poder, el amor, el gozo, el saber, etcétera. Quien posee voracidad nunca se conforma, siempre quiere más y jamás se siente satisfecho. La sociedad de consumo en la que actualmente vivimos estimula esta voracidad que nos impide ser plenamente felices, pues nos hace creer que siempre precisamos algo más, transformando a los deseos en necesidades.

Concepto de voracidad

La voracidad es una característica que puede atribuirse solo a los seres vivos, pero puede aplicarse a cosas inanimadas como recurso literario (personificación) como cuando decimos que se desató un voraz incendio (en este caso animizamos el fuego y le atribuimos la capacidad de devorar) o nos referimos a la voracidad del fisco, consistente en aumentar cada vez más los tributos para recaudar más dinero en las arcas estatales.

Tomada la voracidad como actitud individual se la asocia con la gula, o sea, ingerir alimentos en forma descontrolada y con la codicia. Psicológicamente la voracidad, vinculada con la envidia, es una emoción oral que intenta canalizar las frustraciones.

El hombre, como grupo, ha devorado, consumiendo y explotando en exceso los recursos que le ofrece la naturaleza hasta el punto de agotarlos, causando un daño gravísimo y en muchos casos irreparables al planeta.