Concepto de aculturación

La aculturación fue entendida como un proceso social que significaba pérdida (entendiendo el prefijo “a” como negativo) de la propia cultura para adquirir otra nueva, o más aún, otorgamiento de una cultura a comunidades que carecían de ella. Tal cosa sucedió por ejemplo con respecto a los aborígenes americanos que perdieron su cultura (algunos creen que era inexistente, aunque esto es imposible entendiendo por cultura las creaciones humanas) en favor de la europea, impuesta en forma compulsiva. Este concepto se fue modificando. Sin embargo, la palabra aculturación etimológicamente proviene de “ad” con el sentido de contacto o unión y “cultura” con el significado de cultivar.

Muchos han identificado aculturación con la transculturación, pero este último término implica el pasaje de una a otra cultura, mientras que la aculturación, modernamente entendida, es el resultado del contacto entre culturas distintas, ya sea que se haya producido en forma pacífica, como encuentro, o violenta, como choque, donde se van perdiendo identidades, adquiriendo otras, y modificando otras tantas. El resultado es una cultura nueva, que involucra por ende el proceso de transculturación, diferente a las involucradas, en la mayoría de los casos, con predominio de alguna de ellas sobre la otra.

En las nuevas culturas que nacieron, por ejemplo, durante la dominación española en América, se impuso la religión, la lengua y muchas otras costumbres de los conquistadores, pero los rasgos culturales nativos aún subsisten, y se pueden observar en algunas costumbres, en su danza y en su música.

También se entiende por aculturación el proceso individual por el cual alguien se va asimilando a otra cultura diferente de la propia, perdiendo sus valores, creencias, costumbres, lengua, para absorber la cultura nueva, espontánea o voluntariamente. Esto sucede en los casos de inmigración.