Concepto de aldea

La palabra aldea tiene un origen árabe y significa “la villa”. Su aparición data del período neolítico, cando las bandas, luego de evolucionar hacia los clanes se asentaron en un lugar fijo y constituyeron las aldeas, como conjunto de clanes o familias.

En cada aldea existía un gobernante o jefe, mientras que los jefes de cada uno de los clanes se agrupaban en una Asamblea que colaboraba con el jefe de la aldea en la administración y gobierno del territorio. En estas aldeas neolíticas comenzó a existir una diferenciación del trabajo ya no solo por sexo y edad, sino por actividad, repartida esta última entre los campesinos, los artesanos y los sacerdotes, con diferentes jerarquías. La actividad de intercambio de productos se realizaba mediante el trueque. De las aldeas surgirían las ciudades, alrededor de 8.000 años antes de la era cristiana, cuando una aldea fue tomada como principal, e hizo depender de ella a otras aldeas.

En la Edad Media las aldeas como pequeños poblados se ubicaron cerca de los castillos para su protección, rodeadas de zonas destinadas al cultivo, donde los vasallos desarrollaban sus actividades agrícolas de subsistencia.

Actualmente se conoce como aldea a un lugar poco poblado, situado en áreas rurales, que no alcanza por su número de habitantes a ser un pueblo y con economía básica, no comercial.

Con la expresión aldea global se hace referencia a la íntima comunicación que existe actualmente, producto del desarrollo de la tecnología y las comunicaciones, entre todas las sociedades del mundo, que hace que se unifiquen las costumbres, originando según esta posición una inmensa aldea, con caracteres similares e interdependientes.

“La gran aldea” es una creación literaria del autor Lucio V. López (1848-1894) donde se relatan los cambios que sufrió Buenos Aires tras la caída del gobernador Juan Manuel de Rosas.