Concepto de bien común

El bien común puede tratarse de un objeto material o inmaterial cuya posesión o disfrute es necesario para todos, como puede ser el aire o el calor del Sol, o puede referirse a un fin que trascienda a la mejora de uno o de pocos, para beneficiar a todos, o a parte importante del género humano; por ejemplo, estatizar un servicio o expropiar viviendas para una finalidad superior de beneficio de toda la población y en aras al progreso, como puede ser construir una autopista.

Como vemos en este último ejemplo, muchas veces para lograr el bien común se deben sacrificar intereses particulares, como los de esos propietarios que deberán mudarse (previa indemnización). Otro caso de subordinación del bien particular al general o común, ocurre cuando se suben los impuestos que deben pagar aquellos que tienen mayores ingresos, para poder satisfacer los servicios públicos adecuados para los que no tengan recursos económicos para gozarlos (escuelas, hospitales o seguridad pública).

Concepto de bien común

El bien común es el fin de las actividades políticas, y está más allá del bien de cada uno, como expresaba el filósofo ateniense Platón en “La República”. Aristóteles le añadió el contenido moral, ya que para él todo ser humano tiende en forma natural hacia el bien, pero este bien individual se encuentra articulado con el de la ciudad, siendo la ética parte esencial de la política. Santo Tomás de Aquino identificaba el bien de cada hombre, con el bien de todos, y es e bien supremo era arribar a Dios, cumplir con sus deseos, para lo cual el gobernante debe tratar de imponer aquello que está mandado por el Creador, y prohibir lo que se aparte del camino celestial.

Jacques Maritain nos agregó que el bien común no resulta de la suma matemática de los bienes particulares, como sostenían los utilitaristas norteamericanos, pues además del fin de bienestar general, quien desempeña el poder debe considerar a cada miembro social como persona. Esto también lo desarrolló John Rawls, para quien las leyes deben favorecer a todos, sin atender a sus particularidades.