Concepto de discípulo

La palabra discípulo se derivó etimológicamente del latín “discipulus” a su vez proveniente de “discere” con el significado de aprender. Un discípulo es un alumno, es uno de los términos necesarios de la dupla educador-educando, ocupando el discípulo este último rol, que en la educación tradicional asume un papel secundario y meramente receptivo, siendo en la actualidad el protagonista principal del proceso educativo que aprende descubriendo el conocimiento bajo la atenta guía y supervisión del maestro.

Concepto de discípulo

No solo existen discípulos en el marco de la educación formal y escolar, sino que habrá discípulos siempre que existan quienes acepten aprender de un maestro, el que puede impartir enseñanzas buenas, pero también malas, como ocurre por ejemplo con los discípulos de un ladrón o de un estafador que los inicia y perfecciona en esos hábitos antisociales e ilegales.

En religión, los discípulos de Cristo fueron quienes se nutrieron de su fe, creyeron en él y lo siguieron hasta el fin, conocidos como sus doce apóstoles. Los discípulos de Mahoma son los que se unieron a él, cuando predicó el Islam obedeciendo el mandato del Arcángel Gabriel, siendo los primeros su propia esposa, Alí (su primo) y Abu Bekr (su amigo).

En la Antigua Grecia florecieron un conjunto de hombres que mediante la razón buscaron para el mundo una explicación alejada lo más posible de los mitos. Fueron los filósofos que impartieron sus enseñanzas a quienes los siguieran, sus discípulos. Entre los discípulos de Sócrates se destacó Platón que en sus “Diálogos” pudo plasmar el pensamiento de su maestro que no lo había escrito. A su vez Platón tuvo un notable discípulo, que fue Aristóteles que se distanció de su maestro en cuanto a no diferenciar un mundo sensible e imperfecto de otro perfecto formado por las ideas. Como vemos ser discípulo de alguien no significa aceptar sus enseñanzas sino analizarlas en forma crítica para luego, incorporarlas o no como verdaderas, a su cognición.

“El discípulo” es también un cuento de Oscar Wilde (1854-1900) basado en el mito de Narciso.