Concepto de elite

La palabra elite o élite (ambas formas aprobadas por la RAE) reconoce su origen etimológico en el latín “eligere” con el significado de elegir, de allí la tomó el francés como élite, y así pasó a nuestro idioma. La elección a la que se refiere es la de pocas personas para ocupar lugares de privilegio, en los tantos campos que abarca la vida social: políticos, económicos, religiosos, científicos, literarios, artísticos.

Se relaciona con el criterio de los antiguos filósofos griegos, como Platón o Aristóteles que abogaban por la idea que las posiciones de poder debían ser detentadas por los sabios, los mejores, que podían visualizar con mayor capacidad donde estaba lo justo. Los iluministas del siglo XVIII al preconizar la abolición del Antiguo Régimen y sus posiciones privilegio hereditarias, también propusieron una jerarquía social, pero basada en el mérito (meritocracia) para ocupar estos lugares elitistas.

Estos pequeños grupos destacados, por su capacidad, poder económico, vinculaciones, etcétera, tienen gran poder de decisión y son impulsores de la continuidad o del cambio social, cada uno en el ámbito en que se destaque, pudiendo por lo tanto coexistir, según los partidarios del funcionalismo, las elites, sin que tengan disputas de liderazgo ya que cada una lo es en su ámbito específico.

Una posición divergente a la de los funcionalistas es la que toman los marxistas que sostienen que el poder de las elites está dado por la riqueza, y se concentra en manos de los dueños de los medios productivos.

El término fue popularizado por el sociólogo estadounidense Charles Wright Mills, quien publicó en el año 1946 el libro titulado “Élite del poder” donde al estudiar el funcionamiento de éstas en norteamericana, las vio involucradas en muchos ámbitos, y a sus miembros ligados por lazos de parentesco, amistad o intereses económicos o sociales, unidos para que el sistema funcione en su beneficio. Con respecto al poder, para este autor, la elite se torna contraria a la democracia, pues los políticos serios, profesionales de carrera no ocupan los altos mandos del gobierno, que son acaparados por una minoría que ejerce la dominación, y es por ello que estas elites deberían ser disueltas.

El resto de las personas que no conforman la elite, son parte de la masa popular.