Concepto de visir

La palabra visir es de origen árabe. Procede de “wazir” y su significado es “ministro”. En el Antiguo Egipto era la denominación dada al primer ministro, aunque más propiamente era la de “chaty”, con atribuciones muy importantes, como la de administrar justicia, organizar civilmente el Estado, y resolver cuestiones del palacio, como la construcción y el lugar donde se emplazarían las tumbas reales. Poseía tierras y vivía en un lujoso palacio. Estas funciones le eran delegadas por el faraón, que era el único mandatario que lo superaba en potestades. Algunos visires egipcios fueron Amenemopet (1427 a. C-1400 a.C.) y Paser (1294 a. C-1230 a. C).

En Medio Oriente, existieron varios estados, que llamaban de este modo a los asesores del rey.

El califato abásida que gobernó en el período comprendido entre el año 750 y el 1258, que se hizo del poder al derrocar a los omeyas, con capital en Bagdad, tuvo influencia de la cultura persa en su organización política; ya que los califas, dueños del poder político y religioso, confiaron la administración gubernamental al gran visir, que tenía mucho poder, y era el presidente del consejo de los departamentos administrativos.

También existió la figura del gran visir en el Imperio Otomano, con funciones administrativas y colaborador directo del sultán, y presidía un gabinete de visires, entre los cuales el gran visir era escogido por el sultán, quien también podía deponerlo. Alaeddin Pasha fue el primero en detentar este cargo. Como símbolo de su poder contaba con el sello imperial y tenía su despacho en el palacio del sultán.

Actualmente también se usa la palabra visir para nombrar a los ministros en estados musulmanes y en algunos países del centro asiático y del este africano.