Concepto de granero

La palabra granero procede en su etimología del latín “granarius”; integrada por el sustantivo “granus” como fruto de los cereales, y por el sufijo de relación “arius”.

Un granero es un lugar donde se almacenan o depositan los cereales o granos luego de la cosecha, correspondiendo a la etapa de acopio. También se conoce a estos sitios como silos, paneras, hórreos o pósitos. Los que están ubicados al lado de las viviendas, son llamados trojes, en algunos lugares de España.

Hay que tener en cuenta que no pueden ubicarse los graneros en cualquier parte ni edificarse de cualquier manera, pues los granos atraen a los roedores, y si no se han tomado precauciones, los productos almacenados podrían ser arrasados por estas plagas. Los materiales con los que se los construye son variados: pueden hacerse de madera, de metal o de hormigón armado.

Los países que poseen mucha producción de cereales, que no solo cubren el consumo interno, sino que además exportan, son denominados graneros. Un caso típico es el de Argentina, que fue conocida como “granero del mundo” a fines del siglo XIX, lo que era posible por las grandes extensiones cultivables y la gran demanda de los mercados de Europa. Actualmente los principales graneros del mundo, o sea, exportadores de cereales, son Estados Unidos, Canadá, Ucrania, Argentina y Rusia.

En el Antiguo Egipto existía un organismo público llamado “doble granero”, que generalmente era controlado y dirigido por el “chaty” una especie de Visir o Primer Ministro, que el Faraón elegía para secundarlo y ejercer las funciones administrativas. En el “doble granero” se acumulaba la producción de granos excedente, que luego se distribuía cuando había crisis alimenticia, o se comercializaba. El grano funcionaba como unidad de intercambio económico.

Desde el siglo VIII antes de la era cristiana se usaron graneros en la Antigua Grecia; y en la Antigua Roma, solían construirse excavando en el terreno y solidificando la tierra para guardar allí los granos tostados.