Concepto de hermenéutica

Hermenéutica deriva de un vocablo griego, que según algunos proviene del Dios griego Hermes, Dios del entendimiento de las personas con los dioses; y para otros del término "hermenéuiein" que podría traducirse como descifrar un mensaje.

En el siglo XIX, se llamó hermenéutica a la ciencia cuyo objeto era la interpretación correcta de un texto, buscando convertirlo en comprensible. En Grecia se refirió a la correcta interpretación de los oráculos, y con el advenimiento del cristianismo, en forma específica y fundamental a la Biblia.

A partir del siglo XX aparece como una forma de pensamiento diferente al científico, aunque no opuesto, sino complementario, de tipo ontológico, metafísico o psicológico.

Exégesis es un sinónimo de la palabra hermenéutica. Ambos términos designan los medios para resolver los problemas planteados por el lenguaje, con su complejo sistema de símbolos, que no siempre expresa la verdadera intención del emisor del mensaje, y de los obstáculos con que se encuentra quien lo recibe, dados por el tiempo transcurrido, las diferentes culturas o visiones filosóficas. El hermeneuta hará su tarea interpretativa como corresponde, si despojado de su subjetividad, se introduce en el contexto propio del autor, en su tiempo, en su cultura y en su visión del mundo, no colocando en el texto sus propias realidades.

El pensamiento hermenéutico en su sentido filosófico, fue usado por Heidegger en sus últimos escritos como él mismo lo declaró, considerándolo un camino, una senda del hombre para reencontrarse con su morada, a través del lenguaje, que es “la casa del ser”.

El filósofo francés, Paul Ricoeur (1913-2005) definió a la hermenéutica como filosofía reflexiva, sobre los símbolos lingüísticos, y sus diferencias interpretativas, para desentrañar la verdad de la intención e interés del emisor, y no una simple interpretación literal de los textos.