Concepto de andanza

La palabra andanza procede del verbo andar, del latín “ambulare”, que designa la acción de trasladarse de un sitio a otro.

Podemos decir que cuando un organismo animal se desplaza por cualquier motivo, está realizando andanzas, especialmente si el recorrido es extenso; y, sobre todo, si conlleva aventuras y desafíos. Por ejemplo: “Mi hijo sale a la noche casi todos los días a pasear con sus amigos, y yo me quedo despierta aguardando su regreso, pues tengo miedo de lo que puedan hacer estos jóvenes en sus andanzas, pues probablemente hagan cosas incorrectas”, “Las andanzas de mi gato, me tienen preocupado, pues se escapa de casa y regresa en un par de días. Es indudable que debe vivir en ese tiempo muchas aventuras”, “Mi vida es muy aburrida, me gustaría tener andanzas de vez en cuando” o “Las bellas andanzas del grupo de amigos durante sus vacaciones, quedaron plasmadas en sus libros de viaje”.

Hay personas que son aventureras, atrevidas, intrépidas y osadas, por naturaleza; que siempre están buscando andanzas, y viviendo situaciones imprevistas; y otras más tranquilas, que prefieren la rutina, la serenidad y la prudencia. A veces, sin embargo, la vida nos expone a andanzas no elegidas, pero que debemos afrontar, por ejemplo: “He vivido una andanza aterradora, pues me secuestraron y permanecí encerrado y atado durante tres días, hasta que la policía pudo recatarme”, “Jamás pensé que mi vida tranquila, se acabara de repente, a causa de la guerra, y me viera obligada a abandonar mi tierra natal, y tener que desplazarme a vivir andanzas, conviviendo con culturas totalmente nuevas, muy distintas a la mía” o “Me perdí en el camino a la casa de mi tío, y me interné sin querer en el monte, donde viví andanzas increíblemente perturbadoras”

En Literatura, en 1826, se publicó “Las andanzas de un inútil”, del novelista y poeta alemán, Joseph von Eichendorff. Se trata de una novela romántica breve, que relata las correrías de un joven holgazán, que, ante el requerimiento de su padre, se ve en la necesidad de salir al mundo, para procurarse su sustento, lo que tratará de lograr, a través de su violín, y acompañado de optimismo y esperanza.

“Las andanzas de Patoruzú” fueron una publicación de historietas, llamadas así desde 1956. Patoruzú fue un personaje, creado en 1928, por el guionista y dibujante argentino, Dante Quinterno, que encarnó a un cacique tehuelche, nacido como un humilde e ignorante aborigen, bajo la tutela del pícaro y porteño, Isidoro Cañones. En sucesivas entregas, Patoruzú adoptó la figura de un estanciero musculoso, rico y generoso.