Concepto de Holocausto

Si tomamos en cuenta su etimología, la palabra holocausto se compone de dos términos griegos: “holos” cuyo significado es todos; y “kaustos” que puede traducirse como “quemado”, y se aplicaba a los rituales del culto antiguo donde se quemaban animales en ofrenda divina.

La palabra holocausto es usada contemporáneamente, a partir de la segunda mitad del siglo XX, para hacer referencia a los crímenes cometidos por los nazis especialmente contra el pueblo judío durante la Segunda Guerra Mundial, aunque también fueron objeto de persecución asesina, otras minorías, como gitanos, homosexuales y Testigos de Jehová. La aplicación de esta palabra a la masacre es actualmente cuestionada, pues no tuvo ningún contenido de culto religioso, sino puramente de discriminación racial, religiosa y de libertad de género.

Winston Churchill también denominó holocausto al genocidio de armenios producido en Turquía durante la Primera Gran Guerra.

El holocausto judío respondió a un plan de exterminio gradual, a lo que los nazis, liderados por Adolfo Hitler consideraban que obstruía sus planes de crear una sociedad alemana compuesta por arios, raza que consideraron superior, extendiéndose a todos los países bajo la influencia alemana.

En un principio el régimen persiguió a los judíos impidiéndoles educarse en las escuelas alemanas, o trabajar para el Estado, y boicoteó sus comercios. Luego les privó de la ciudadanía por las Leyes de Nuremberg (1935) para proseguir negándoles participar en la cultura y expropiarles sus empresas.

Otro paso fue el de identificarlos con un brazalete para poder controlarlos y uno aún más despiadado fue confinarlos en barrios insalubres denominados guetos. Aún no conforme, ya en plena guerra, implementó lo que denominó “la solución final” donde fueron enviados a realizar trabajos forzados en campos de concentración o condenados a morir en cámaras de gas si por su edad o condiciones de salud no eran aptos para los trabajos.