Concepto de insulto

El insulto es el efecto y la acción que proviene del verbo insultar, que deriva etimológicamente del vocablo latino “insultare”, que a su vez procede de “saltum” con el significado de saltar agresivamente o asaltar. El prefijo “in” le agrega la connotación de ser dirigido a otra persona. Por lo tanto un insulto es un salto o desafío hacia otro, agrediéndolo, sobre todo, de modo verbal.

El insulto es una aseveración dolosamente realizada para herir u ofender a alguien en su sensibilidad. Una misma palabra puede ser o no usada como insulto dependiendo de las circunstancias. Los insultos también, en menor medida, pueden ser realizados mediante gestos u acciones, por ejemplo: “haber venido con tu novia a mi fiesta, sabiendo que es mi enemiga, y habiéndote aclarado que no estaba invitada, es un verdadero insulto”.

Concepto de insulto

El insulto tiene siempre una connotación negativa, y en algunos casos, puede constituir la configuración del delito de injurias o el de calumnias, cuando son adjetivaciones mentirosas, las descalificaciones que la víctima recibe, o que intentan descalificar al otro sin motivo real, agrediendo su dignidad humana de un modo grave.

Se puede insultar a alguien haciendo alusión a su raza, religión, sexualidad, condiciones físicas o mentales, en general acompañadas de las llamadas “malas palabras”.

También puede dirigirse el insulto no en forma directa sino a otras personas allegadas íntimamente a la víctima, como su madre, padre, hijos o hermanas.

Ciertas palabras pueden sonar a insulto en algunos idiomas y en otros tener un significado totalmente inofensivo, lo cual puede llevar a confusiones y mal entendidos, como ocurre por ejemplo con la palabra “concha”, y su distinta significación en España y América Latina.