Concepto de oprobio

La palabra oprobio es un adjetivo que se derivó del latín “opprobium”, término integrado por el prefijo “ob” que indica un enfrentamiento o algo que está en contra, y “probum” en el sentido de reprochable o deshonroso, a diferencia de “probus” que designa alguien honesto. Es un calificativo peyorativo.

Se define como descrédito público, ignominia, deshonra. Un oprobio causa en quien lo recibe o a quien va dirigido una humillación, ya que lo ofende y lastima moralmente, y la imagen que proyecta públicamente se ve por ello afectada. Los seres humanos somos seres sociales, y si bien no deben importarnos demasiado lo que los demás opinan de nosotros, también es cierto que proyectar una imagen vergonzante provoca rechazo y aislamiento social, y puede conllevar a la angustia y a la depresión. Puede constituir la figura delictiva de la injuria o de la calumnia si se trata de una falsedad, susceptible de iniciar una causa penal contra el ofensor.

El oprobio o difamación puede ser efectuado a través de palabras: “Sufrí el oprobio de mi jefe que me insultó e hirió mi dignidad frente a todos los empleados, llamándome ladrón y mentiroso” o “El ciudadano lanzó un oprobio contra el funcionario a quien calificó de incompetente y corrupto”.

Existen también acciones que pueden calificarse de oprobio porque causan mucho mal, ofendiendo o hiriendo a alguien, a través de una provocación: “Fue un oprobio que el jefe hiciera una fiesta de aniversario de la empresa con tanto lujo cuando hace unos días se negó a pagar un aumento de sueldo alegando pocas ventas”.

Hay situaciones oprobiosas o vergonzosas que lastiman a la comunidad en su conjunto, como la inseguridad, la corrupción de funcionarios públicos, los femicidios, las torturas a prisioneros, el trabajo y el abuso infantil, entre otros.