Concepto de cyberbullying

El cyberbullying es una palabra que nos llega desde el idioma inglés, y que en español se traduce como acoso virtual, en línea o cibernético entre iguales; siendo ciber, el espacio virtual; y bullying, acoso escolar.

El cyberbullying Se efectúa entre menores de edad. No necesariamente es uno contra otro ya que puede tratarse de grupos, tanto del lado de la víctima como del acosador. Si el autor es un mayor de edad y/o el contenido involucra cuestiones sexuales, habría un delito penal.

Los medios virtuales de comunicación son una herramienta muy apreciada de comunicación y potencian las posibilidades de informarnos y mantenernos en contacto social positivo; pero usados de modo negativo pueden ser muy dañinos y peligrosos. Este es el caso del cyberbullying, donde se usan para atacar a las personas en su honra y dignidad; sin poder realizarse mediante ellos, obviamente el ataque físico. Sin embargo a pesar de que esto último pareciera quitarle peligrosidad, un detalle muy importante y nocivo es que se realiza en general de modo anónimo, por lo cual no sabemos desde donde procede el ataque o contra quien debemos defendernos, además de trascender las distancias.

Se efectúa entre menores de edad. No necesariamente es uno contra otro ya que puede tratarse de grupos, tanto del lado de la víctima como del acosador. Si el autor es un mayor de edad y/o el contenido involucra cuestiones sexuales, habría un delito penal.

Puede consistir en publicar información falsa en la Web; en enviar correos difamatorios o burlones al entorno de la víctima, o usar para ello los juegos on line, la telefonía móvil, etcétera. Los sitios suelen abrirse y cerrarse rápidamente lo que hace que se dificulte la adjudicación de responsabilidad al no poder identificarse al acosador. Para que sea considerado cyberbullying debe ser reiterado.

Los motivos que puede tener el que realiza esta práctica, son variados: una forma malsana de divertirse, envidia, reforzar una deteriorada autoestima o creer que están haciendo justicia por alguna supuesta acción dañina que la víctima les hizo previamente.

Si bien pareciera no ser tan grave pues es entre menores, y no está en riesgo su integridad física, puede dañarlos psicológicamente de modo importante.

Lo recomendable es no seguir el juego e ignorar las burlas u ofensas. Solo guardar las pruebas y solicitar ayuda a quien corresponda dependiendo del lugar desde donde procede la agresión. Los padres y maestros tienen un rol fundamental de enseñar a los niños el uso responsable de la tecnología y de que no duden en comentar a un adulto cuando son víctimas de cualquier forma de acoso.