Concepto de motivación

La motivación son los factores o elementos que intervienen para que alguien halle una finalidad en su obrar. Es el impulso que le otorga a las acciones humanas una causa fuente en vistas a una causa fin. Proviene etimológicamente del vocablo latino “motivus” que significa movimiento” y “ción” que es acción. La motivación es el disparador que nos lleva a accionar.

Hay personas que poseen para su conducta una motivación intrínseca, dada desde su interior para llegar a través de un obrar, al objetivo deseado. Por ejemplo, “estudio porque quiero progresar”, o “viajo porque disfruto del paisaje” o “me reúno con amigos pues disfruto de su compañía”. Algunas motivaciones intrínsecas responden a necesidades básicas como comer o dormir, y otras a necesidades culturales.

Otras veces la motivación, o sea la acción hacia el objetivo, puede estar inducida desde el exterior. Por ejemplo si un estudiante no se halla motivado internamente pues no ve en el estudio una satisfacción a ninguna de sus necesidades, el maestro, el padre o el compañero de estudios en su caso puede estimular ese deseo de aprender, mostrando el objeto de estudio de una manera más atractiva, o destacando las virtudes que ofrece su conocimiento, o despertando el interés a través de interrogantes, que le planteen al estudiante la curiosidad por su respuesta, teniendo en cuenta que para aprender hay que sentir que se quiere hacerlo.

En materia laboral el empleado puede hallarse motivado a trabajar por el buen trato que tienen sus empleadores y compañeros de trabajo hacia él y entre sí, por el buen salario que le abonan, por hacer una tarea que le gusta en un ambiente grato y adecuado, etcétera. Si todos estos factores se suman tendrá una gran motivación y el rendimiento laboral será seguramente excelente.

En realidad la motivación externa no es distinta de la interna, sino que los estímulos provenientes del exterior hacen nacer el deseo interior de actuar.