Concepto de acicatear

Seguramente mucho no has utilizado este verbo, que, sin embargo, hace mención a una acción muy positiva, como es la de estimular; puesto que se derivó del sustantivo acicate, que se traduce, por extensión, como fomento o motivación, ya que, originariamente es una espuela que posee una punta de hierro, pero que no penetra en exceso, pues posee un tope.

Acicatear es, entonces, el acto de dar confianza, o brindar apoyo económico o moral, para que otro u otros realicen alguna cosa, y con ello, logren auto-realizarse. Son sinónimos de acicatear: estimular, impulsar, incentivar, tentar e incitar.

El que acicatea es en general, generoso y empático, y favorece a su prójimo, ya sean amigos, familiares, vecinos, alumnos, empleados o desconocidos, a llevar a cabo sus proyectos y realizarse plenamente, por ejemplo: “El maestro tiene la costumbre de acicatear a sus alumnos con buenas calificaciones y palabras cariñosas para que sigan esforzándose en aprender”, “La madre jamás acicateó a su hijo, y por eso él siempre tuvo que valerse por sí mismo, lo que lo convirtió en un joven fuerte, pero resentido”, “El jefe, al acicatear a sus empleados, con comisiones por ventas, los impulsa a conseguir más clientela y que ésta gaste más” o “Para acicatear a tus amigos, no basta con estar presente cuando te llaman, y pedirles que te acompañen en tus proyectos, debes ayudarlos para que ellos también hagan lo que les gusta”.

Si bien como dijimos, acicatear, en general es noble y necesario, pues una palabra alentadora o una ayuda dineraria puede representar una motivación externa importante, que se suma a la motivación interna; puede ser perjudicial, si se lo hace con motivos egoístas o se induce a realizar actos deshonestos o ilegales. Ejemplos: “Acicatear a cometer delitos, es de mala persona, estimula a tu primo, para que haga algo provechoso”, “Acicateó al funcionario para que no le cobre una multa, pero terminó preso por soborno” o “Trató de acicatearme para que lo ayude a encubrir su crimen, ofreciéndome una suma de dinero, que, por supuesto, desprecié”.