Concepto de peculio

La palabra peculio proviene en su etimología del latín “peculium” que a su vez deriva de “pecus” que significa ganado, ya que esa era la medida que se aplicaba para valorar los bienes, cuando no existía la moneda. Los peculios eran porciones pequeñas de bienes, que se separaban en el antiguo Derecho Romano, del patrimonio familiar, que pertenecía en su integridad y en propiedad al pater, jefe de la unidad político religiosa en que consistía la familia, y varón de mayor edad dentro de ella.

La necesidad de la existencia de peculios, o patrimonios pequeños en administración de hijos y demás descendientes (filius) o esclavos, o en propiedad de los filius, fue de orden práctico, ya que podía tratarse de personas adultas que no tenían manejo de bienes, si poseían un antecedente masculino vivo en su familia.

Los primeros que surgieron fueron los profecticios, que eran una porción de bienes que el hijo o el esclavo administraban pero que continuaban siendo del pater, y por lo tanto en cualquier momento los podía recuperar.

A diferencia del peculio profecticio, el adventicio era solo para el filius que lo tenía como suyo (en propiedad) y lo recibía por vía materna, de su madre o parientes de ella.

El castrense era el que obtenía el filius en su actividad bélica, y le correspondían en propiedad.

El cuasicastrense, aparece en el Dominado (siglo III) cuando las profesiones liberales comienzan a ser pagadas, y quien las ejerce adquiere los honorarios en propiedad.

Actualmente la palabra peculio aparece como sinónimo de patrimonio, o conjunto de bienes de los cuales es dueña una persona ya sea física o jurídica.