Concepto de repudio

Originada etimológicamente en el latín “repudium” (integrada por el prefijo “re” con el significado de “volver” y por el verbo “pudet” = “rechazo vergonzante”) la palabra repudio fue en la Antigua Roma un modo de disolver el matrimonio por voluntad de uno solo de los cónyuges. En esta época pre cristiana, el vínculo matrimonial si bien no podía constituirse a plazo, se mantenía por la convivencia acompañada de un elemento espiritual que era la “affectio marittalis”, sin ser un sacramento como luego lo convertiría el cristianismo. Es por ello que se posibilitaba que uno solo de los esposos, al principio solo el hombre y luego también la mujer, disolvieran el matrimonio por sí solos, incluso estableciéndose penas si se impedía esa libre decisión, aunque en sus comienzos el marido debía alegar causales importantes, lo que en la época imperial fue mucho más simple, por que las costumbres se relajaron mucho. Lo que se exigía para el repudio era algunas solemnidades para su correcta notificación al otro miembro de la pareja. Si no se hacían, el matrimonio igual terminaba pero acarreaba sanciones para quien no las hiciera.

Concepto de repudio

El concepto de repudio se extendió para designar cualquier acción de rechazo hacia algo o alguien. El repudio puede ser a una persona indeseable, a un acto malicioso, a una expresión discriminatoria o a una idea injusta. Ejemplos: “repudio la explotación humana y animal”, “repudio las guerras” o “repudio los actos terroristas”. El repudio suele manifestarse con discursos o manifestaciones públicas o por cartas documentos donde se exige el cese o la retractación de las frases o acciones que motivaron el repudio.

En el ámbito jurídico el repudio se aplica al acto de no aceptación de una herencia, lo que nunca puede hacerse en herencias futuras. El repudio a la herencia es una opción que tiene el heredero, lo que se pierde por el transcurso del tiempo, lo que varía de acuerdo a las legislaciones. En Argentina es a los 20 años, aunque los terceros que tengan algún interés en la sucesión pueden exigir que el heredero se pronuncie por si acepta o repudia la herencia en un plazo de treinta días.

Repudio es además el nombre de una pequeña localidad española en el municipio de Valderredible.