Concepto de séquito

La palabra “séquito” proviene etimológicamente del vocablo latino “sequire” con el significado de “seguir a otro”.

El séquito es por lo tanto, el conjunto de personas que siguen a un líder (político, militar, religioso, estudiantil, artístico, etcétera) en sus convicciones y acciones (viajes, empresas militares, reformas sociales o económicas, etcétera) apoyándolo y escoltándolo en su gestión, con aplausos, consejos, ayuda personal y alabanzas. Ejemplos: “El Presidente realizó un viaje por el mundo junto a su séquito” o “el cantante obtuvo el acompañamiento de un séquito de admiradoras”.

Concepto de séquito

Sin séquito no podría existir el liderazgo, pues para ejercer poder, y lograr servicios voluntarios de parte de terceros, debe haber otros que estén dispuestos a ejercer ese rol subordinado, por su carácter menos dominante o carismático. En el séquito pueden existir personas que envidien al poderoso y estén dispuestas a disputarles el mando, generándose muchas veces planes y estrategias para asumir el mando desplazando a quien lo ostenta.

Los motivos de quienes conforman el séquito pueden ser muy variados: lealtad, compromiso con la causa, admiración, agradecimiento, obtención de favores, temor, etcétera.

En general, la palabra séquito se usa en referencia a la relación de fidelidad que juraban los pueblos germanos del medioevo a sus jefes, a quienes acompañaban en las campañas militares y a la Corte real de la modernidad, integrada por miembros de la nobleza, común en el Antiguo Régimen, que estaban al servicio del Rey.

Por extensión un conjunto grande de cosas, que acompañan a otra, también se denomina séquito, por ejemplo: “un séquito de bromas fue la consecuencia de la caída de la modelo en el desfile”.