Concepto de arrojo

La palabra arrojo puede referirse a la primera persona del singular, en presente del verbo arrojar, que procede en su etimología del latín “rotulare” con el significado de “rodillo”. A su vez “rotulare” procede de “rota” = “rueda”, y es por ello que arrojar es tirar o impulsar algo para que salga rodando, aunque por extensión se aplica a cuando se tira algo aunque caiga en el vacío o en alguna superficie, o vuele por el aire, y no ruede.

Ejemplos: “Cuando me canso de hacer la tarea la arrojo lejos de mí”, “Cuando arrojo agua en el patio, las baldosas se refrescan”, o “Arrojo tierra con abono en mis macetas para que las plantas crezcan con mayor vigor”. Puede aplicarse también a inmaterialidades: “Arrojo mi buen humor en las reuniones a las que concurro, o al menos lo intento” o a hechos colectivos: “El arrojo de basura produce gran contaminación ambiental”.

Concepto de arrojo

Arrojo como sustantivo, alude quien es osado, valiente e intrépido, aludiendo a que se lanza o rueda hacia la consecución de su objetivo, sin medir las consecuencias: “El arrojo es muy común en los soldados de esta compañía”, “Con una gran muestra de arrojo, el bombero se introdujo en la vivienda en llamas para rescatar a las víctimas” o “El arrojo representa ausencia de miedo y cobardía”. Puede verse empleado el término arrojo en la Literatura, por ejemplo en la Marcha de San Lorenzo, compuesta como marcha militar en Argentina en el año 1901, para homenajear el combate donde las fuerzas criollas comandadas por José de San Martín se enfrentaron con valor a los realistas. En su sexta y última estrofa puede leerse “Y allí salvó su arrojo, la libertad naciente...”.