Concepto de gemido

Gemido es la acción y el efecto del verbo gemir, del latín “gemere” que designa la acción de emitir quejidos. Ciertos animales como el perro al aullar, y el ser humano, emiten sonidos fuertes o leves, por su boca, a veces acompañados por suspiros; en situaciones de dolor, que se conocen como gemidos. Estos gemidos en general reportan sufrimiento, aunque pueden reflejar gozo, si se producen en ocasión de un orgasmo sexual.

Ejemplos de uso: “Por gemir no se te aliviará el dolor de cabeza”, “El pobre perrito no paraba de gemir luego que un automóvil lo atropelló, y lo golpeó fuertemente en su pata trasera”, “El bebé gemía mientras le aplicaban la vacuna”, “La guerra solo deja muerte y horror, y los gemidos de los moribundos nunca desaparecen de la memoria de los que en el lugar estuvieron”, “No emitió gemido para no llamar la atención, cuando se escondió en el armario para ocultarse del ladrón, y al hacerlo, se apretó un dedo con la puerta” o “Por más que gemía de dolor, el malvado dueño, no tuvo compasión y arrojó al cachorro herido a la calle”.

Por extensión y como personificación, se aplica además de a los aullidos de los animales, a las cosas que producen sonidos ásperos e irritantes, por su similitud con el gemido humano: “La antigua puerta, gimió cuando la abrieron luego de tantos años” o “Un sordo gemido se escuchó, cuando el baúl fue arrastrado por el piso de madera”.
En Literatura, el controvertido poeta comunista chileno, Pablo de Rokha (1894-1968) publicó su libro de poesía vanguardista, “Los Gemidos”, escrito con lenguaje provocativo, que algunos calificaron de vulgar, en el año 1922; donde habla del sufrimiento humano que lo lleva a conocer, a percatarse del bien y del mal, cantándole a los opuestos como al amor y al heroísmo, por un lado; y por el otro a la morgue, a Satanás y al estiércol; para luego adentrarse en la angustia del hombre, de desaparecer en la nada de la muerte.