Concepto de ingratitud

El prefijo “in” alude a falta, que en este caso se refiere a la gratitud, o sea que importa la calidad de alguien que no se corresponde en sus actitudes a los favores que recibió de otro. El ingrato no valora lo que se da o se le ha brindado, y desprecia a su benefactor, con una actitud egoísta y soberbia.

La ingratitud no solo puede provenir de las personas individuales, entre padres e hijos, hermanos, tíos y sobrinos o amigos, entre otros muchos casos, sino que también puede provenir de la sociedad en su conjunto o del Estado mismo, como cuando no se pagan jubilaciones dignas a quienes han aportado al sistema a través de muchos años de trabajo digno, y están condenados a subsistir con sumas miserables en concepto de haber jubilatorio; o cuando se manda a los ciudadanos a pelear por la patria y luego no son reconocidos, como sucedió en Argentina con los sobrevivientes de la Guerra de Malvinas.

Si bien no se debe dar para recibir a cambio otra cosa, es injusto que quien recibe no retribuya de algún modo, en la medida de sus posibilidades: con un “gracias” sincero, un gesto cariñoso, una palabra, un acompañamiento en los momentos difíciles, etcétera. Seguir dando a quien desprecia lo recibido, es incentivar su egoísmo. Filósofos como Descartes han considerado la ingratitud un vicio, propio de las personas brutales y arrogantes, y también de los ignorantes y necios.

Los ingratos piden y vuelven a pedir, pretendiendo que son merecedores de los favores, y cuando quien le ha dado, se cansa de su actitud, se ofenden, y quieren que el que ha sido generoso en su momento, se sienta culpable, por no seguir ayudándolo. Son personalidades egocéntricas, carentes de empatía, y que por ello, son incapaces de establecer vínculos sociales sanos. Si bien estas habiliddes sociales pueden aprenderse, lo deseable, es que el dar las gracias no sea solo por cortesía, sino porque realmente se lo sienta; sino será mera hipocresía.

En la Biblia, hay ejemplos de ingratitud, como el caso de cuando el pueblo de Israel, vagaba por el desierto luego de haber sido esclavos de los egipcios, e impacientes ofendieron a Dios y a Moisés, no agradeciendo su liberación ni el maná con el que se alimentaban. por eso Dios los castigó enviándoles serpientes, castigo del que se liberaron con arrepentimiento sincero.

La ingratitud del donatario es una causa de revocación legal de las donaciones recibidas. Por ejemplo, la jurisprudencia consideró como motivo válido para revocar ls donaciones recibidas por el hijo; que posteriormente se haya negado a prestar alimentos a su padre necesitado, estndo en condiciones de hacerlo. En el caso de donaciones mutuas, si una de ellas es nula, lo será también la otra, pero la ingratitud de uno de los donatarios sólo perjudican al donatario ingrato.

En el Cine, "Ingratitud" es una película dramática estadounidense de 1938, cuyo título original es "Of Human Hearts" y que dirigió Clarence Brown, que aborda temas sobre el alma humana.

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