Concepto de gratitud

Gratitud deriva del latín “gratitudo”, y a su vez proveniente de “gratus” cuyo significado es agradable. Importa un sentimiento de afecto y necesidad de correspondencia hacia otra persona, de la que se ha recibido un favor.

La gratitud es una virtud, indispensable en las buenas relaciones humanas, que hacen que una sociedad sea cooperativa y solidaria. Dar y recibir es una correspondencia necesaria, para sentirnos útiles, y a su vez, apoyados por nuestros congéneres.

A pesar de que alguien posea carencias económicas o físicas, siempre podrá retribuir en algo a la persona que lo favoreció, ya sea con una palabra (generalmente se utiliza “gracias”) una nota escrita, o un gesto amigable y cortés; pero, fundamentalmente se trata de un sentimiento, que hace que se piense en esa persona, de un modo agradable y cariñoso, deseando para ella, cosas buenas, pues es un ser querido.

Alguien puede sentirse agradecido hacia otro porque le ha dado una limosna, porque le ha conseguido trabajo, porque le ha prestado dinero o algún objeto, porque lo ha auxiliado en un accidente, y en otros casos por haber recibido del otro su cariño, como cuando se agradece la amistad o el amor que se nos dispensa.

Ejemplos: "Siento mucha gratitud hacia mis maestros que desinteresadamente me educaron en contenidos y valores", "La niña, miró a la anciana con gratitud, cuando se acercó a ella, al verla llorar, y luego la acompañó de regreso a casa, pues estaba perdida" o "Tengo gratitud hacia aquellos que me ayudaron en la adversidad, material y moralmente".

Santo Tomas de Aquino diferencia en la gratitud tres grados: el primer grado importa el reconocimiento de que se ha recibido un favor. La persona se da cuenta de que ha sido beneficiada por otro. En una segunda instancia, aparece la necesidad de agradecer, y por último, se retribuye lo recibido, de acuerdo a las posibilidades y circunstancias de cada uno. Citando a Séneca, nos dice Santo Tomás que la mayor ingratitud es no reconocer que se nos está dando más de lo que se nos debe.

La gratitud hacia Dios es un sentimiento que experimentan los creyentes por los favores concedidos, y se expresa en rezos, cumplimiento de promesas o peregrinaciones. Podemos sentir esta gratitud por estar vivos, sanos, tener una familia, amigos, un trabajo, etcétera. Los no creyentes también suelen sentir esta gratitud, hacia el universo, la naturaleza, sus padres, la suerte o la casualidad.

Podemos también sentir gratitud hacia los animales, por ejemplo: "La niña abrazó a su cachorro con gratitud, porque lo considera su mejor e incindicional amigo".

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