Concepto de atento

Con origen etimológico en el vocablo latino “attentus”, la palabra atento puede hacer referencia a quien está muy concentrado ante un estñimulo; en escuchar, leer, oír, oler, saborear u observar; o designar la cualidad de quien es amable en su trato.

En el primer caso se refiere entonces a prestar atención, o estar alertas, que es una capacidad intelectual voluntaria, que permite dirigirla hacia un objetivo, lo cual puede afectarse si intervienen factores de distracción, como podrían ser los ruidos si alguien intenta escuchar a un orador en una conferencia.

Quien no está atento en este sentido, se dice que está distraído, pues su pensamiento es vago y no logra focalizarse. La atención es necesaria para quien desea aprender, y por ello en los centros de enseñanzas se elaboran técnicas para mejorar esta capacidad. También se requiere estar atento para no sufrir accidentes, para no equivocarse en el trabajo, para darse cuenta de una infidelidad, etcétera. Tener alguna grave preocupación puede hacer que no estemos atentos a nuestras responsabilidades cotidianas, pues nuestra atención está dirigida a pensar una solución a ese problema, o simplemente la angustia que nos provoca la situación, nos impide estar atentos.

En el segundo sentido alguien atento es cordial, afable, galante, socialmente correcto, simpático y empático. Por ejemplo: “Qué muchacho atento, ni bien entré al salón se acercó a saludarme” o “Ha sido muy atento en invitarme a almorzar, sabré retribuir esa atención”.

Además, se utiliza en redacciones para aludir a lo ya expresado como argumento, por ejemplo: “atento a lo expuesto, solicito se revea mi expulsión”.