Concepto de atribución

La palabra atribución alude a la acción y además al efecto del verbo atribuir, derivado etimológicamente del latín “attribuere” vocablo compuesto por el prefijo de aproximación “ad” y por “tribuere” en el sentido de distribuir.

Se aplica a adjudicarle a algo o a alguien, cosas, hechos o cualidades: “A mi esposa le atribuyeron la vivienda familiar porque ella se quedó con los niños a su cargo”, o “Me atribuí los elogios que hicieron sobre lo linda que estaba la ciudad, ya que contribuí mucho a ello”. Muchas veces la atribución supone una relación intrínseca de causa-efecto: ““Le han atribuido a mi socio la culpa del mal manejo de los negocios”, “Me atribuyen ser la responsable de que todo este lugar sea un caos”, “A la crisis económica es atribuible que la gente esté pasando momentos de angustia” o “Le atribuyen a la tormenta, que haya dejado a muchas personas sin techo”

Concepto de atribución

Cuando se dice que alguien se toma muchas atribuciones, quiere significar que se ha quedado con muchas facultades y derechos, que no le corresponden.

El psicólogo austriaco Fritz Heider (1896-1988) desarrolló una teoría en el campo de la psicología social, conocida como “Teoría de la atribución” que expresó en su obra “La Psicología de las Relaciones Interpersonales” de 1958. Esta teoría representa una forma metodológica de evaluar la percepción del comportamiento propio y el de los otros, y lo que nos pasa en la vida, por parte de las personas, que buscan motivos para explicar lo que sucede. Las atribuciones que se hacen son en general internas (propias y dependientes de cada uno, como la inteligencia, el esfuerzo o el carácter) o externas, que dependen de la suerte o de las acciones de terceros. Lógicamente atribuir los hechos a uno mismo, hace que podamos trabajar para modificarlos ya que dependen de nosotros, y reforzar nuestra estima con cada meta alcanzada; en cambio si lo atribuimos a factores externos, solo nos queda alegrarnos si tuvimos suerte o los demás nos permitieron el logro, o frustrarnos y resignarnos, si no nos fue como queríamos.

En general, influyen en nuestros actos ambos factores, pero de lo externo solo podemos protegernos volviéndonos más resilientes, aprovechando de las situaciones negativas para fortalecernos.

Se conoce como “error fundamental de atribución”, expresión que se atribuye al psicólogo de la universidad de Stanford, Lee Ross a aquella tendencia humana de exagerar en el comportamiento de los otros los factores intrínsecos, como por ejemplo, la personalidad del individuo, desconociendo la particular situación socio-ambiental que rodea su conducta.