Concepto de confusión

La palabra confusión procede del latín “confusio” vocablo integrado por el prefijo de unión “con” y por el verbo “fundere” en el sentido de “derretir” o “fundir”.

Se produce una confusión cuando dos o más cosas materiales o inmateriales se mezclan de un modo tan aleatorio y enredado, que no resulta clara su esencia o sentido.

Es muy frecuente usar el término confusión en el campo de las ideas y sentimientos, por ejemplo: “Leí tantos textos sobre el tema con opiniones tan divergentes que en mi cerebro se produjo una gran confusión”, “Mi madre me provoca una gran confusión al decirme un día que soy grande para no hacerme cargo de mis asuntos, y al otro que aún soy pequeña para tomar decisiones” o “Conocí a dos jóvenes hermosas, buenas y cariñosas, siento que las amo a ambas y sé que eso moralmente no es correcto, lo que me provoca una gran confusión entre lo que siento y lo que debo hacer”. El confundido suele angustiarse por la incertidumbre que le provoca no ver las cosas de modo certero, y el temor a errar, lo que muchas veces sucede, por ejemplo: “Creí que había firmado el endoso del cheque pero me confundí y lo suscribí en el anverso” o “La confusión del médico fue fatal al tratar al paciente por una hepatitis cuando padecía cáncer de páncreas”.

Concepto de confusión

En Psicología y Psiquiatría, la confusión mental ocurre cuando la actividad consciente resulta perturbada o disminuida. La persona no está del todo ubicada en tiempo y espacio y falla su memoria. Las causas son varias, y entre ellas podemos mencionar: falta de sueño, fiebre, ingesta de drogas o alcohol, traumatismos de cráneo o tumores cerebrales.

En Derecho, la confusión es un modo de que terminen las obligaciones, que consiste en el hecho de que una misma persona se convierta en acreedor y deudor con respecto a idéntica obligación, ya que nadie puede tener un crédito o una deuda contra sí mismo. Esto puede suceder por ejemplo cuando el acreedor se convierte en heredero de su deudor.