Concepto de disposición

La palabra disposición puede ser entendida según el contexto en que se use de varios modos.

Podemos referirnos a la disposición como el libre ejercicio de nuestra libertad para decidir sobre nuestras pertenencias, como cuando se decide vender o donar algo de nuestra propiedad. En este sentido se habla de disposición de última voluntad la que hace el causante en un testamento, donde manifiesta lo que desea que se haga con sus bienes materiales luego de su deceso.

En otro sentido podemos hablar de disposición como forma de ordenar cosas o seres vivos. Así hablamos de la disposición de los libros en una biblioteca, de la disposición de las hormigas en un hormiguero, de la disposición de los pupitres en un aula de la escuela, de los muebles en una casa, o de la disposición de las tropas adoptadas en una batalla.

Cómo estado de ánimo se habla de buena o mala disposición según se muestren ganas o no de realizar alguna actividad o asumir un compromiso: “el alumno estaba bien dispuesto a hacer la tarea” o “hubo mala disposición para llegar a un acuerdo”.

En el sentido de norma legal, moral, religiosa o consuetudinaria, son los mandatos prescriptivos de conducta impuestos por el Estado (disposiciones o normas jurídicas con sanción efectiva) la conciencia (normas individuales castigadas con el remordimiento) la religión de cada uno (si no aceptas a Dios irás al infierno) o la sociedad en la que se vive (normas de uso, que en general solo se sancionan con el desprecio social) respectivamente.