Concepto de ejemplo

Fundamentalmente la palabra ejemplo, del latín “exemplum”, o su sinónimo verbigracia, también del latín “verbi” que significa “palabra” y “gratia”, “por causa de”; tiene dos significados: uno es como modelo positivo o negativo, de lo que es digno o no de imitación. Por ejemplo “Eres un ejemplo como alumno” lo que significa que es deseable que el resto del alumnado se comporte de igual modo, o “Eres un ejemplo de desorden” lo que significa que se lo toma como no deseable de imitación. Los ejemplos como modelos de virtudes o defectos no son estáticos sino que varían en cada tiempo y en cada cultura, cambiando junto con los valores que los propician. Así la castidad hace a una mujer ejemplar positivamente en la cultura musulmana, y en la occidental de otras épocas. Hoy en día si bien es esto valorado, es más considerada ejemplar una mujer trabajadora y/o estudiosa. En épocas pasadas una mujer hacendosa dedicada a su hogar era vista como modelo o ejemplo de mujer, y no era bien vista la mujer que dejaba su casa para ir al trabajo; hoy la mujer puede ser ejemplo en ámbitos académicos, científicos, económicos, tecnológicos y políticos.

El ejemplo es utilizado además, frecuentemente en los textos o en las exposiciones orales, para mostrar casos prácticos, ilustrativos, y concretos de lo que se está mencionado teóricamente. Didácticamente cumplen un rol muy importante, pues a veces lo que no puede comprenderse a través de una definición, sí se logra con un ejemplo, que aclara, y pone luz a lo abstracto. Si decimos un Estado es un conjunto de instituciones jurídico-políticas que imponen a través del ejercicio de la soberanía, normas en un territorio que posee determinados límites, tal vez no se acierte a comprender el concepto. Pero si le agregamos, por ejemplo, México, Argentina, la provincia de Buenos Aires, y Colombia, son ejemplos de Estado, seguramente se captará mejor la idea a transmitir. Cuando se realiza un resumen de un texto, se aconseja eliminar los ejemplos.