Concepto de inapropiado

La palabra inapropiado es un adjetivo, que se compone del prefijo de negación, “in”, del de aproximación “a” y del vocablo “propio” del latín “proprium” que indica pertenencia.

Lo inapropiado es lo que no es propio de algo o de alguien, pues no se ajusta a sus condiciones, necesidades o exigencias. Su antónimo es “apropiado”.

Tratándose de cosas, lo inapropiado con respecta a ellas, suele ser bastante objetivo, por ejemplo: “Es inapropiada esa funda para tu celular pues es demasiado grande”, “La ventana es inapropiada para esa habitación, pues es muy pequeña, y deja pasar escasa luz” o “Resulta inapropiado construir viviendas en lugares tan cercanos a la radicación de las fábricas, que producen contaminación”.

Entre los humanos, puede hablarse de que la pareja de alguien es inapropiada, pues no coinciden en gustos y proyectos; o que un trabajo es inapropiado, pues no se ajusta a la capacitación de quien lo desempeña o a sus gustos. En estos casos, el concepto es relativo, pues lo que es inapropiado para alguien, puede ser apropiado para otro.
Sociológicamente, existen ciertos esquemas básicos para considerar lo inapropiado de algo, en el sentido de repudiable, contrario a las buenas costumbres o inmoral, que puede tratarse de gestos, palabras, imágenes, formas de vestir, de comer, de sentarse, de saludar, etcétera. Estos dependerán de cada cultura y del tiempo histórico en que se juzguen. Por ejemplo, un siglo atrás, era considerado inapropiado que la mujer tuviera participación política o que se insertara en el mundo laboral, lo que hoy se considera muy apropiado, o la ropa de la mujer occidental, apropiada en su entorno, resulta inapropiada en el mundo islámico.

Hay consenso generalizado que usar lenguaje soez, es inapropiado, como también lo es faltar el respeto a nuestros semejantes.

Jurídicamente las conductas inapropiadas, si coinciden con la descripción de una figura delictiva, serán actos ilícitos, como la pornografía infantil, el robo, la estaba o el asesinato.
En ciertas películas u obras teatrales, cuando su contenido no es apto para menores de cierta edad, suele negarse la entrada a los menores, por ser inapropiado para ellos. En los programas televisivos, debe hacerse la recomendación de que el contenido o el vocabulario usado no es apropiado para cierta franja etaria, o si son escenas de crueldad, dar a conocer que resulta inapropiado para personas sensibles.