Concepto de culminación

Culminación es la acción y el efecto del verbo culminar, que procede del término latino “culminare”, que se integra por “culmen” que indica que se trata del lugar más elevado, y el sufijo formador de verbos “are”.

Se habla de culminación cuando un hecho o situación llega a su punto máximo de progreso y apogeo, por ejemplo: “La toma de Granada fue la culminación de la Reconquista española y el fin del poderío musulmán en Europa”, “Como culminación de mi trabajo en la empresa, me ascendieron al más alto grado jerárquico de la compañía”, “Tuve una culminación muy productiva en mis ganancias, ya que este año mis acciones repuntaron un 100 %”.

En Astronomía, la culminación de un astro, es cuando ocurre su paso por el meridiano del lugar, de Este a Oeste, alcanzando su altura máxima en el horizonte. Esta es la culminación superior, como el Sol, que lo hace a mediodía. Si se trata de la altura mínima, estamos hablando de culminación inferior.

Pero más asiduamente, se utiliza culminación como punto o etapa final de un proceso, que puede ser temporal, laboral, de obra, sentimental, vital, etcétera. Por ejemplo: “En la culminación de este año, nació mi primer nieto”, “Los festejos del culminación del año serán grandiosos”, “Me ha llegado la jubilación, así que se produjo la culminación de mi etapa de trabajador”, “La culminación de las obras de infraestructura se producirán para fines de marzo próximo”, “Por fin este año podré festejar la culminación de mis estudios”, “Mi matrimonio llegó a su culminación, ya que de común acuerdo, con mi cónyuge, hemos solicitado el divorcio” o “Mi existencia está llegando a su culminación, ya que casi tengo un siglo de vida, pero estoy contento de todo lo que he vivido”. En estos casos a la culminación, le sucede muy prontamente, el fin o la conclusión del suceso. El antónimo de culminación, en este sentido, es inicio.