Concepto de femenino

La palabra femenino se deriva etimológicamente del latín “femina” (hembra de cualquier especie) palabra que se integra con el vocablo “fides” con el significado de “fe” y por “minus” que se traduce como “menos”, o sea que fémina podría tener el significado de “el que tiene menos fe” según su interpretación literal, y es en ese sentido que se usó en el medioevo donde el cristianismo que imponía a la Biblia y su interpretación sacerdotal de la misma, asignaba a las mujeres un rol secundario, ya que ellas no habían sido creadas a imagen y semejanza de Dios, sino para compañía del hombre al que Dios habría replicado de sí mismo. Vemos así que este significado construido socialmente a partir de una interpretación arbitraria, subjetiva y conveniente para los hombres del texto bíblico, puso a lo femenino en papel inferior y subordinado a lo masculino, quitándole a la mujer o fémina la posibilidad de ejercer papeles relevantes dentro de la comunidad política, reservándose su rol al de esposa y madre, lo que a lo largo del tiempo tiende a revertirse.

Concepto de femenino

Biológicamente, el femenino es uno de los sexos que pueden tener los organismos sexuados, entre ellos el ser humano, que permite que al unirse sexualmente con el sexo masculino den origen a un nuevo ser de la especie. Esto es natural, al igual que el hecho de que el miembro femenino de la pareja humana y otros animales vivíparos es el que aloja al nuevo ser en gestación dentro suyo hasta su nacimiento (en los ovíparos la hembra es la que pone los huevos) siendo en los mamíferos la fémina las que se encarga de darles de mamar, por poseer esa capacidad de producir el alimento lácteo y poseer mamas con pezones pasibles de succión. Pero culturalmente se le han asignado otros roles que son construcciones sociales, entre ellos “las que pertenecen al sexo femenino se maquillan, los masculinos no” o “la albañilería es cosa de hombres”, “las mujeres tienen que hacer las tareas del hogar”, o “debes ser más delicada si quieres parecer femenina”, etcétera.

En Gramática, el femenino es un género que se atribuye a las palabras que designan a quienes se les atribuye el sexo femenino o a cosas que si bien no poseen una sexualidad biológica el ser humano le ha asignado convencionalmente ese género. Los sustantivos femeninos se reconocen porque terminan en "a". En ciertos casos lo femenino posee una simbología, como la Luna, relacionada con los ciclos hormonales femeninos.