Concepto de igualdad

Igualdad proviene del vocablo latino “aequus”, que también significa además de igual, justo o equitativo. Es siempre una comparación entre dos sujetos o cosas, que deben coincidir en su cantidad y calidad. Es también una equivalencia de algo consigo mismo, ya que todo ente es igual a sí mismo.

En Matemática la igualdad supone una comparación entre dos expresiones numéricas, por ejemplo 4+2 es igual a 3+3, pues su valor es idéntico.

La igualdad en el campo social supone que todas las personas a pesar de sus diferencias individuales, que las hacen únicas, son idénticas en su valor esencial como seres humanos, y sus particularidades contribuyen sólo a distinguirlas y a permitir aportar esas características especiales a su contribución social. Así habrá gente más apta para los deportes, para las manualidades, para lo intelectual, etcétera, pero todas son idénticas en su dignidad humana, y no deben reconocerse entre ellas privilegios legales.

Esto recién fue aceptado luego de la Revolución Francesa de 1789, ya que hasta entonces, había legalmente personas que valían más que otras de acuerdo al estamento al que pertenecían, y así por ejemplo los nobles y el clero estaban exceptuados de pagar impuestos. La esclavitud fue una condición que privaba a ciertos humanos, ya sea por nacer de madre esclava, por ser cautivo de guerra o por condenas, de su calidad de personas, reduciéndolos a ser cosas. La igualdad, junto a la libertad y a la fraternidad, inspiraron uno de los cambios más importantes de la humanidad en este sentido, que fue la ya mencionada Revolución Francesa.

Actualmente todas las personas en el mundo occidental deben recibir idéntico tratamiento ante la ley, sin discriminación alguna basada en sus particularidades, ya sea por su sexo, religión, nacionalidad, raza, etcétera.

Tiene también que ver con la equidad, de que todos los seres humanos tengan las mismas oportunidades de desarrollarse y progresar a pesar de ciertas limitaciones naturales o económico-sociales. Por eso si un niño nace en un hogar humilde el Estado debe proveerle un sistema de becas para que avance en sus estudios; o si un niño tiene dificultades cognitivas debe crear escuelas especiales para esos casos. Esto implica tratar de igualar a aparejar, a pesar de las diferencias.