Concepto de macabro

Su origen etimológico es discutido. Se creyó en principio que procedía del árabe, aunque parece más preciso derivarlo del francés, más precisamente de una obra teatral del siglo XIV llamada danza macabra o en francés “danse macabre”, obra bíblica basada en el libro de los macabeos, donde siete hermanos judíos y su madre, son torturados y luego asesinados por no abdicar de su fe y negarse a adorar a los dioses sirios. De allí que macabro se encuentre asociado íntimamente a la muerte, pero no como camino hacia la eternidad, o a la paz, como trascendencia del espíritu sobre la materia; sino vinculado a su lado más tenebroso, lúgubre, espeluznante, oscuro y repulsivo; al dolor innecesario, a la crueldad, al miedo desgarrador y a la tortura.

El arte en general y la literatura en particular cuenta con un gran repertorio sobre estos temas: esqueletos, fantasmas, lúgubres cementerios, mezclados con una atmósfera de terror, son en general el contenido de esos textos.

En las noticias solemos ver aparecer esta palabra junto a la aparición de alguna persona fallecida en circunstancias no naturales. Por ejemplo: “el cuerpo de un recién nacido de apenas horas de vida, yacía sin vida junto a un puente. El macabro hallazgo lo hizo un casual transeúnte”.

Es un atributo que suele darse a los asesinos de animales o personas, que parecen sentir disfrute ante esos actos abominables, salvajes y crueles. Algunos sin llegar a ejecutarlos pueden tener ideas o pensamientos de este tipo, que si bien no son punibles, muestran un grado de desequilibrio mental.