Concepto de melómano

La palabra melómano proviene del griego: de “melos” cuyo significado es canto acompañado de música, más el sufijo “mano”, que es el que hace alusión a manía. Se aplica esta calificación a las personas que sienten pasión por la música, de tal modo que la anteponen a cualquier otro gusto o necesidad vital.

Fue el músico y dramaturgo francés Pierre-Augustin Caron de Beaumarchais quien eligió este término en 1871 para designar a quien presenta una inclinación desmedida hacia este arte, aunque se aplica en el lenguaje cotidiano a todos aquellos que dedican gran parte de sus horas a la música, ya sea simplemente a escucharla sintiendo un disfrute exagerado, o a quienes la componen e interpretan, tratando de lograr la mayor calidad para experimentar ellos mismos y transmitir a terceros su propia obsesión, que les despierta sentimientos tan profundos que pueden conmoverlos y hasta darle sentido a su vidas. No se considera una patología, aunque como todo fanatismo, puede interferir en las relaciones sociales si se dejan de lado vínculos afectivos o parentales, al encauzar toda la atención en la música, descuidando a amigos o familiares. Muchas veces se construyen vínculos afectivos, formándose grupos de amistades en torno a esta pasión común, que se configura en una necesidad básica y la primera en su escala valorativa.

La novela del escritor británico Nick Hornby “Alta fidelidad” (1995) pone a la música como hilo conductor de todas las acciones de los protagonistas. Esta obra con el mismo título fue llevada al cine en el año 2000 por Stephen Frears.