Concepto de morboso

La palabra morboso proviene en su etimología del latín “morbosus” que a su vez procede de “morbus” con el significado de “enfermedad”. Algo morboso, es entonces, enfermizo, y por extensión se da esa calificación a lo que posee la capacidad de trasmitir o crear una enfermedad; y aplicado también a lo que tiene inclinación por lo inmoral, por lo macabro y siniestro; referido en España especialmente a lo sexual.

Con morbo o morboso se hace alusión muchas veces a aquello que despierta el lado más oscuro del ser humano, por ejemplo: “no seas morboso, no es necesario que cuentes el modo macabro en que mataron a tu tía”, o “el médico contaba la operación que había realizado sin escatimar detalles sobre los aspectos más morbosos de la intervención quirúrgica, en la que el paciente falleció tras un vano sufrimiento”, “el petiso orejudo ha sido un criminal caracterizado por su excesiva morbosidad, y fue en Argentina el primer asesino serial, atrapado en 1912” o “mucha gente califica como morbosas a las corridas de toros”.

Concepto de morboso

Existen en el arte algunos exponentes de morbosidad que han llegado a hacer reflexionar y cuestionar si las expresiones creativas deben reconocer ciertos límites. Gregor Schneider, nacido en 1969, en Alemania, es un artista plástico que busca tocar ese lado macabro de la vida, en sus obras, como por ejemplo la representación de un hombre muerto por asfixia con una bolsa cubriéndole la parte superior del cuerpo, y con su pene erecto.

La literatura y el cine también tratan de impactar con este género, como por ejemplo las obras que protagonizara el caníbal Hannibal Lecter, en el “silencio de los inocentes” novela escrita por Thomas Harris en el año 1988 y que llegó a cine en el año 1991, y ha dado lugar también a una serie televisiva.