Concepto de oportunidad

Buscando el origen de la palabra oportunidad nos remitimos al latín “opportunitas”. Este vocablo se integra de “ob” que se traduce como “hacia” y “portus” que significa “puerto”, indicando en sus inicios el conjunto de condiciones propicias naturales que debían darse para que la embarcación llegara al puerto de modo seguro, y el conocimiento que de ellas tenía que tener quien la comandara, para aprovecharlas de modo eficaz.

Actualmente cuando hablamos de oportunidad nos referimos también a una serie de factores, que hacen al contexto natural o social, que pueden contribuir a que nuestras acciones, cualquiera sean, “nos lleven a buen puerto” o sea, al objetivo deseado. Por ejemplo: “La tormenta ya pasó, es una buena oportunidad para que emprendas el viaje de regreso” o “Creo que esta es la oportunidad para dedicarte al estudio, ya que tu padre aún trabaja y puede hacerse cargo de tu sustento económico sin necesidad de que trabajes; si esperas, tal vez tu progenitor envejezca y ya no podrá afrontar tus gastos”.

Concepto de oportunidad

Dejar pasar las oportunidades puede significar no poder lograr más tarde lo que se quería obtener, pues las circunstancias son variables, aunque también puede ocurrir que se presente más adelante una nueva oportunidad aún mejor que la anterior. Por ejemplo: “Me arriesgué y no acepté la propuesta laboral de mi tío aunque el salario era bueno, por no agradarme demasiado la tarea, y por suerte ahora se me presentó una oportunidad mucho mejor, en un trabajo agradable y muy bien remunerado”.

Estar atento a las oportunidades es una cualidad de los hombres de negocios, de los estrategas, de los políticos, aunque no siempre es una virtud, ya que algunos buscan las oportunidades propicias para cometer actos inmorales o delitos. Por ejemplo: “Al saber que la casa estaba sin moradores, el delincuente aprovechó la oportunidad para robar”.

En las tiendas es frecuente que se coloquen mercaderías a precios inferiores a los de plaza, por diferentes motivos, como fin de temporada, inicio de la actividad comercial o cierre, para atraer a la clientela etcétera, que se conocen como ofertas u oportunidades de compra.