Concepto de intacto

La palabra intacto se originó en el vocablo latino “intactus”, integrado por el prefijo de exclusión “in” y por “tactus” en el sentido de “tocado”.

Lo intacto es lo que permanece puro, íntegro, “no tocado” ni contaminado. Ejemplos: “No probó bocado, su plato de comida está intacto” o “Los diamantes permanecen intactos, ya que nadie ha podido aun tomarlos”. Si bien estos casos son ejemplos de cosas nunca tocadas, obviamente que lo de “no tocado” como requisito de algo íntegro, no resulta literal, ya que, por extensión, se dice de muchas cosas que están íntegras (no deterioradas) aun cuando se las haya usado alguna vez, y tengan algún leve impacto de ello, ya que en general todo lo material ha sufrido algún roce o contaminación. Para que merezca la calificación de intacto no debe presentar ningún tipo de daño o menoscabo: “Este vestido está intacto, lo usé sólo en una oportunidad, pero no lo ensucié”, “Mi departamento está intacto, no presenta ningún tipo de deterioro” o “Mi peinado sigue intacto a pesar de que en la fiesta bailé muchísimo”.

Lo intacto puede estar referido además a cosas inmateriales: “Mis sentimientos de amor hacia mi esposo permanecen intactos, a pesar del paso de los años”, “Su alma está intacta, jamás pecó”, “Los recuerdos de mi infancia están intactos en mi memoria” o “Mis conocimientos de Geografía permanecen intactos en mi mente, pues tuve un excelente profesor”.

“Intacto” es el nombre de una película española del año 2001, dirigida por Juan Carlos Fresnadillo, en cuyo argumento se combinan la venganza, la culpa y la suposición de la existencia de la suerte como don personal, susceptible de ser arrebatado.