Concepto de provisión

La palabra provisión deriva del vocablo latino “provisĭonis" aludiendo al verbo proveer, en cuanto acción y también efecto de mantener cosas guardadas para cuando se las necesite, pudiendo ser alimentos, armas, dinero, medicamentos, herramientas, agua, artículos tecnológicos, ropa, pañales, etcétera. Es una acción preventiva que pone al resguardo para tiempos de escasez. Por ejemplo: “la provisión de ropa que tengo para este verano es escasa, deberé salir de compras” o “no estamos preparados para un enfrentamiento bélico, nuestra provisión de armamentos es mínima”. Puede hablarse de provisión también con respecto a personas, y no de tenerlas guardadas sino de incorporarlas a una agrupación, por ejemplo, provisión de personal. En este mismo sentido de suministrar puede aplicarse también a cosas o servicios, por ejemplo, provisión de comestibles o de energía eléctrica.

En épocas del absolutismo monárquico, los reyes, hacían que en su nombre, los tribunales de justicia expidieran mandamientos para lograr ejecutar sus órdenes.

En el ámbito empresarial, una provisión, es una cantidad de recursos que la entidad mantiene en reserva para poder cumplir en caso necesario sus obligaciones de pago contraídas, o para poder solventar cualquier otro riesgo, por ejemplo si se ha vendido en cuotas, que éstas no puedan cobrarse. Se hacen constar en el pasivo, y se mantienen durante el año fiscal. Si finalizado el mismo, los recursos no se han usado, o se han usado pero ha habido excedente, se pasa el mismo al rubro ingresos. Algunos sectores están obligados legalmente a hacer provisiones mínimas, como las entidades financieras, para el caso de que los créditos otorgados resulten incobrables.