Concepto de acepción

La palabra acepción proviene en su etimología del vocablo latino “acceptio” = aceptación, que designa los distintos y cada uno de los sentidos de un significado, que el uso ha aceptado y reconocido y que se hallan definidos en el diccionario. Es el sentido, dentro de los reconocidos por la lengua de que se trate, que se le otorga a una palabra dentro de un contexto.

Las palabras pueden tener una sola acepción y son monosémicas, o pueden tener más de uno, y entonces se dice que son polisémicas. En este caso se escriben y suenan de idéntico modo, pero quieren expresarnos otra cosa.

Por ejemplo, cuando decimos que “Julián estudia Derecho” nos referimos a la carrera de leyes, donde deberá analizar y comprender el conjunto de regulaciones jurídicas que rigen la vida social; pero si decimos “Julián tiene derecho” aludimos que posee la facultad para realizar o no alguna cosa.

La palabra miembro puede estar referida en una acepción a las extremidades corporales que parten del tronco, o referirse a cada uno de los elementos que integran un grupo o conjunto. Ejemplos: “De tanto hacer deporten me duelen los miembros” y “Soy miembro activo del club de mi barrio”, respectivamente.

Las distintas acepciones de las palabras polisémicas (que tienen más de un significado) pueden hacer incurrir al receptor del mensaje en un error de interpretación o comprensión.

El proceso que identifica cual es el significado que se le debe dar a una palabra según el contexto en que es usada, se llama desambiguación.

La arbitrariedad con que se otorgan derechos a favor de ciertos grupos o individuos, que por lo tanto se hallan en situación de privilegio, se denomina acepción de personas.