Concepto de argumentación

Se denomina argumentación a la exposición de razones que justifican algo, por ejemplo una idea, un hecho, una conducta, etcétera. La argumentación para ser válida y creíble debe realizarse en base a pruebas y razonamientos fundados.

La argumentación siempre supone una persona que defiende una postura frente a otro al que se pretende convencer, por lo cual la exposición oral o escrita, debe presentar todas las características de credibilidad. Debe hacerse, si es oral, en forma seria y no en tono jocoso, sin expresiones dubitativas, con voz firme y pausada, mostrando convencimiento de los que se expone. Si el orador no está convencido no podrá convencer a nadie.

El discurso argumentativo presenta una secuencia lógica de pasos, que pueden variar en su orden, e incluso puede hacer omisión de alguno de ellos, cuando se da por entendido, o se pretende que el receptor saque sus propias conclusiones.

Tomemos como ejemplo de argumentación la teoría de la evolución de Darwin. Existe un punto de partida, que es el objeto de la argumentación, aquello sobre lo que se va a tomar una postura. En el caso citado sería la aparición de las especies en la Tierra. Luego se enuncia la hipótesis, que es la posición sobre ese objeto que se pretende defender. En nuestro ejemplo sería, que las especies fueron evolucionando, dando origen unas a otras. Una vez sostenida la hipótesis viene la demostración a través de pruebas. En nuestro caso podrían ser los fósiles hallados, que demuestran que ha existido cambio evolutivo. Por último se ofrece la conclusión, que es una síntesis de los pasos anteriores, que aclaren por qué debe ser aceptada la hipótesis y las consecuencias de su aceptación o rechazo.