Concepto de exordio

La palabra exordio tuvo origen en el vocablo latino “exordium”, compuesto por el prefijo de exclusión “ex” y por “ordiri” que puede traducirse como urdir o tramar, lo cual explica que el exordio, parte primera de un discurso, deje afuera o en evidencia, el propósito del orador, de introducir a la audiencia en el tema que se va a desarrollar, tratando a través de esta introducción o prólogo, captar el interés, apuntando a los objetivos y características del asunto que los convoca, ganándose la simpatía, limando asperezas, y disipando animosidades. También puede aplicarse a textos escritos.

Si bien no es necesario que se cumplan todos estos pasos, en general, los exordios, que no deben ser demasiado extensos, constan de un principio, donde el disertante se presenta, da la bienvenida y hace un llamado al público a prestar atención; luego se adelantan los puntos relevantes del tema, su importancia y el modo en que se lo va a tratar, y luego, ya para concluir, se dice que se va a entrar al desarrollo específico del tema.

Para que el exordio resulte eficaz, el orador debe mostrarse humilde, pero amplio conocedor del asunto, usar un lenguaje claro y un tono ni muy bajo ni muy alto, enfatizando los aspectos centrales que se tratarán a continuación, e intentar que la audiencia se sienta representada y comprendida, sin herir susceptibilidades; pero dando ciertos detalles novedosos y/o prácticos, que aseguren despertar la motivación.

El brillante orador romano, Cicerón, consideró que el exordio como el resto de las partes de la oratoria, deben manifestar el ingenio e inteligencia del orador, su elocuencia, su expresividad y su diligencia en atender a las causas y a las circunstancias.

Luego del exordio, le suceden, la proposición, constituido por la exposición del tema; la división de sus partes; la narración, donde se desarrolla el contenido, la argumentación y la refutación.

Ejemplo de exordio en un discurso político: "Bienvenidos señoras y señores a este humilde acto, donde presentaremos nuestra plataforma electoral, para dar a conocer a nuestro querido pueblo, de modo claro, preciso y contundente, las medidas que tomaremos para hacer frente a las necesidades que nos aquejan en el presente, sin utopías, dejando en claro nuestra firme decisión de marchar por la senda de la honestidad y la transparencia, hacia el logro del tan anhelado bien común, dejando atrás épocas de discordias y enfrentamientos entre hermanos".