Concepto de panegírico

Panegírico es un vocablo que procede del griego “panegrycos” de donde pasó al latín como “panegrycus”. Está integrada la palabra, por “pas” que se refiere a una totalidad, y “grycus” en el sentido de “pueblo”. Se trataba de un discurso de alabanza o elogio público en homenaje a alguien o a algo, donde se resaltan sus virtudes y sus meritorias acciones, en lenguaje literario, nacido en el teatro griego para honrar al dios Apolo, pero fue usado el concepto panegírico, para designar luego, al discurso de agradecimiento que pronunciaban los cónsules romanos al ser elegidos, dirigido al emperador.

Los cantos rituales y los guerreros, y especialmente los que celebran un triunfo, también se denominan panegíricos.
En ellos predomina una acentuación de los logros y méritos, descartando todo tipo de críticas y condenas. En general cuentan con tres partes: un exordio, una demostración y un epílogo.

Flavio Cresconio Coripo, fue un poeta del siglo VI que nos dejó una obra maravillosa, titulada “Juanide” donde describe a la corte bizantina y relata la conquista por parte de este imperio, del norte africano. Este hecho se produjo en el año 546, y la campaña estuvo dirigida por Juan Troglita. Luego, Coripo se trasladó a Constantinopla donde escribió aproximadamente en el año 568, “El Panegírico de Justino II”, donde relata pormenorizadamente las características lujosas de la Corte bizantina elogiando la sabiduría de Justino II, en la continuación de la obra empezada por su predecesor, Justiniano.

El Papa San Dámaso, elegido en el año 366 fue famoso por sus panegíricos, como el que escribió en honor al mártir San Lorenzo, que se colocó en su tumba, estando compuesto por versos que se grabaron en su lápida de mármol.
Por extensión se aplica los elogios que se realizan en cualquier situación: “Hizo un extenso panegírico para exaltar las virtudes de su jefe, en la fecha de su cumpleaños” o “Se evocó la fiesta patria, recitando los niños un panegírico sobre las hazañas de los patriotas”.