Concepto de tropo

Del griego τρόπος o “tropos”, de donde lo tomó el latín como “tropus”, tropo significa “giro”, “dirección”, “estilo” o “modo”. Es usado en varias palabras como prefijo, por ejemplo en troposfera, primera capa de la atmósfera susceptible a turbulencias.

En Retórica, un tropo consiste en el cambio o giro que se hace de una palabra o conjunto de ellas, por otras, que teniendo un significado diferente, logran establecer una conexión con las que sustituyen, en sentido figurado.

Entre los tropos más utilizados sobre todo en el lenguaje literario, para embellecer poesías y prosas, encontramos las metáforas (tipo de analogía donde el elemento con que se compara al tomado como referencia, lo reemplaza, por ejemplo usar “oro” para nombrar algo que es de color amarillo”; las metonimias (se designa algo con la denominación de otra cosa, por ejemplo reemplazar la palabra trabajo, por pan); las ironías (donde se usa una palabra con sentido opuesto al que realmente corresponde, por ejemplo, llamar “gigante” a alguien o algo muy pequeño); las alegorías (conjunto de metáforas que refieren una idea compleja); las antonomasias (donde el nombre propio se reemplaza por una expresión, por ejemplo de París, “la ciudad luz”) y las sinécdoques (se nombre a la parte por el todo o a la inversa, por el ejemplo, cuando se dice que pidió “la mano” de una mujer).

En la Lógica aristotélica, los tropos son los diferentes modos de realizar un silogismo. En Filosofía, y más específicamente en la Teoría del Conocimiento o Gnoseología fue un vocablo que usaron los filósofos escépticos (aquellos que niegan la existencia de verdaderas absolutas, o sea para quienes todo conocimiento es relativo, a diferencia de los dogmáticos que creen en la posibilidad de llegar a un conocimiento indiscutible) para explicar a través de argumentaciones, su afirmación de la imposibilidad de llegar a esas certezas, y por lo tanto asegurar la imposibilidad de afirmar o negar mediante juicios.

Entre estos tropos contenidos en las “Argumentaciones Pirrónicas” de Enesidemo de Cnosos, al que podemos ubicar en sus enseñanzas cronológicamente hacia el año 70 antes de nuestra era, nombraremos a modo de ejemplo entre sus diez argumentos, las diferentes costumbres y los distintos contextos que pueden modificar una afirmación o las sensaciones disímiles que puede provocar una misma cosa o hecho, para cada ser humano.