Concepto de filípica

Una filípica es un discurso acusador, donde se critican ciertas conductas, por resultar indecorosas y/o ilegales, contra alguien que ocupe un lugar destacado en el manejo político de un Estado, para exponerlo públicamente, y alertar a la ciudadanía del mal que este personaje nefasto puede ocasionar al pueblo, al que dice proteger; para evitar que los siga engañando.

Para saber de dónde procede la palabra filípica debemos traer a escena al brillante orador, político y abogado ateniense, Demóstenes (384 a. C-322 a. C) que estaba preocupado por la expansión macedónica (Macedonia también era una polis griega) sobre su querida Atenas. La supremacía de Macedonia en la Grecia antigua había sido lograda por el rey Filipo II, padre del que sería el gran Alejandro Magno.

Demóstenes escribió la primera filípica entre el año 351 a. C y el 350 a. C lanzando la advertencia sobre la peligrosidad de Filipo II, a quien comparaba con otro gran enemigo, en este caso, de fuera de Grecia, el rey de Persia; exhortando a los atenienses a ser precavidos y estar preparados para pelear contra él, y revertir las victorias que hasta entones, había obtenido, estableciendo fuerzas atenienses en la propia Macedonia.

El destinatario de la segunda filípica, volvió a ser Filipo II de Macedonia, y en este caso la escribió Demóstenes, entre los años 344 y 343 antes de nuestra era. Vio la necesidad de volver a poner sobre aviso a sus coterráneos, pues los veía confiados en Filipo II, tras realizar un viaje por el Peloponeso y advertir que sus argumentos en contra de Macedonia, no eran creídos.

En el año 349 a. C. Filipo II había atacado y conquistado una ciudad aliada de Atenas, Olinto, que encabezada la Liga Calcídica, la que también cayó en manos macedónicas, tras lo cual, se negoció la Paz de Filócrates, en el año 346 a. C.

En esta segunda filípica, se enfocó en criticar al rey Filipo II por violar la paz de Filócrates.

La tercera filípica, fue una exposición oral apasionada, hecha por Demóstenes en el año 341 a. C. ante la EKKlesía, asamblea popular, en defensa de la ocupación ateniense de Cradia, que estaba invadida por los macedonios.

La cuarta filípica, que data también del año 341, Demóstenes, peticiona un verdadero plan de acción contra Filipo II, a la vez que impulsa la paz con los persas, a los que recomienda pedir ayuda.

En Roma, el político y orador Marco Tulio Cicerón (100-43) en homenaje a los discursos de Demóstenes, denominó Filípicas a los que el pronunció en el Senado, contra Marco Antonio, que era la figura que aparecía como sucesora del asesinado Julio César.