Concepto de dislexia

De acuerdo a su etimología griega la palabra dislexia significa trastorno del habla, y fue acuñado este término en el año 1872 por el profesor y médico alemán Rudolf Berlin, caracterizando esta patología como propia de las personas adultas que no pueden leer temporalmente por una afección en su cerebro.

Actualmente designa un trastorno en la lectura, que aunque puede ser consecuencia de alguna enfermedad o trauma, no es una enfermedad en sí misma, que impide la comprensión lectora, y por lo tanto, dificulta el aprendizaje, sin que importe ser menos inteligentes, que lo que se considera normal.

Debe ser detectado desde la etapa preescolar para poder tomar intervenciones que mejoren la habilidad lectora, a través de estímulos adecuados, y evitar que se agrave el problema. Los signos a tener en cuenta en esta etapa son las dificultades para pronunciar palabras, la torpeza en los movimientos, dificultades para comprender consignas o para memorizar datos simples. Ya en la edad escolar, se combina con la disgrafía (trastornos en la escritura) y se advierte la falta de ordenación en números y /o letras, se escribe en sentido contrario (escritura en espejo), poca memoria y comprensión lectora, y se acentúan las dificultades motoras.

Sus causas pueden ser hereditarias, de funcionamiento neurológico, por fallas en el hemisferio cerebral izquierdo; o adquiridas, por problemas de adaptación al medio, o traumáticas. Los más afectados son los varones, y son aproximadamente un 5 % de los niños en la primera etapa de su vida escolar.

Los niños que presentan este trastorno pueden mejorar, dependiendo mucho de un diagnóstico y tratamiento tempranos.