Concepto de polisemia

El origen de la palabra polisemia es griego. De “polys” que significa muchos, y “sema”, que alude a significados. La polisemia ocurre cuando un mismo significante posee varios significados, con idéntico origen etimológico.

En la polisemia la morfología y sintáctica de la palabra se mantiene invariable, pero por distintas causas la significación es distinta a pesar que tengan un mismo origen etimológico, como ocurre por ejemplo con la palabra “tecla”, que puede significar las teclas del piano o de la máquina de escribir; o “sierra” que denomina a una cadena no muy extensa de peñascos cortados o montañas escarpadas, o a una herramienta dentada, con hoja de acero. Otro ejemplo podría ser “quiebra” como ruptura de un objeto, o la declaración judicial que presupone el estado de cesación de pagos de un deudor insolvente. La significación se descubre por el contexto en que se usa.

Cuando tienen distinta etimología, aún cuando se escriban igual, se llaman palabras homónimas. Las reconocemos cuando en el diccionario aparecen con entradas distintas. La palabra botín puede significar un calzado, o el resultado de una cacería, o el despojo de bienes enemigos. Su origen etimológico es distinto en cada uso. En el primer caso, proviene del latín “buttis”, y en el segundo del alemán “beute” que significa presa. Otro caso sería la palabra “bote”, del inglés boat como embarcación pequeña, pero que también se usa para designar un recipiente en general cilíndrico como el bote o tacho de basura, pero en este caso deriva del anglosajón butte (vaso).