Concepto de ecografía

La ecografía también llamada ultrasonido, es una técnica frecuentemente utilizada en Medicina y Veterinaria para lograr captar imágenes de los órganos internos del cuerpo (vesícula, hígado, páncreas, bazo, riñones, ovario, útero, tiroides, corazón, próstata, mamas, colon y recto)) sin ser cruento, ya que no es invasivo y tampoco expone al paciente a radiaciones. Se hace con el objetivo de realizar diagnósticos de patologías. Para lograrlo, se usan ondas de ultrasonido y sus ecos.

Concepto de ecografía

El cálculo que realiza el ecógrafo (aparato que sirve para hacer ecografías) es el de la distancia existente entre la sonda y los tejidos, tomando en consideración la velocidad ultrasónica en los tejidos, la intensidad y el tiempo de retorno de cada uno de los ecos, medidos en millonésimas de segundos.

Los transductores que se usan son de formatos y tamaños variados, que emiten ondas sonoras de frecuencia alta, que chocan contra el órgano a observar, emitiendo el eco, que una computadora transforma en imagen la que puede verse en una pantalla.

Hay ecografías que usan transductores lineales, que aportan imágenes rectangulares, que sirven para estudiar estructuras superficiales como músculos, mamas o tiroides. Los sectoriales, facultan a realizar una observación intercostal, con imágenes en formato triangular o en abanico. Son usados preferentemente en estudios cardiológicos y abdominales. El convex proporciona una imagen de forma de trapecio y se usa para la exploración abdominal y en obstetricia. También existen los transductores intracavitarios que se introducen en el cuerpo por el recto, la vagina o el esófago, para obtener mayor información y más directa.

Obtener imágenes del feto (tamaño, posición, sexo, latidos cardiacos, algunas malformaciones, etcétera) es uno de los grandes y más populares aportes de la ecografía.

Si bien como dijimos, en la actualidad su uso es predominantemente en el campo biológico, la técnica nació por la necesidad de descubrir los obstáculos que pueden presentárseles a los navegantes tras el desastre que causó en 1912 el hundimiento del Titanic, al chocar contra un iceberg. Para ello se empleó la emisión de ondas sonoras, las cuales descendieron hasta el fondo oceánico, y al chocar contra él ascendieron como eco, esto permitiría medir profundidades, contando el tiempo que pasa desde que se emite el sonido hasta que el eco llega. Esto fue infructuoso pero marcó el camino para su mejora, ya que actualmente se usa también la ecografía para medir la profundidad de los mares, observar el relieve submarino, localizar cardúmenes, detectar submarinos y grietas en metales. El primer uso en Medicina fue en 1942, cuando el psiquiatra austríaco Karl Dussik, trató de localizar tumores en el cerebro.