Concepto de gutural

La palabra gutural, tiene su origen etimológico, en el latín “gutturalis”, a su vez derivada del sustantivo “gutturis”, que se traduce como “garganta”.

Con gutural, se alude a lo que está relacionado con los sonidos, que se producen en ese órgano, parte frontal del cuello y espacio que está comprendido entre el velo del paladar y la laringe. La voz, que nos permite comunicarnos oralmente, se produce, cuando el aire que expelen los pulmones, sale por la laringe, haciendo que vibren las cuerdas vocales. Cuando el sonido que emitimos, parte de la garganta, tocando, o acercándose, el dorso de la lengua al velo del paladar, se dice que es un sonido gutural, que se asemeja al gruñido de los animales, siendo ronco y grave. Los primeros humanos, antes de poder comunicarse con palabras, emitieron este tipo de sonidos guturales, hasta poder desarrollar un lenguaje más preciso y modulado, para socializar. Muchas veces, lo acompañaron con señas. Actualmente, estos sonidos suenen producirse por las fieras; o por los humanos, en situaciones extremas, como cuando no se ha desarrollado el proceso de socialización, o se ha perdido el habla, o se está preso de terror, por ejemplo: “Se escuchó un sonido gutural, y, de repente, ya estaba el tigre abalanzándose sobre su presa”, “Se descubrió a un niño que creció lejos de toda civilización, caminaba en cuatro patas y emitía sonidos guturales” o “El hombre estaba agonizante, y de sus labios se escuchaban sonidos guturales”.

En Música, en el death metal, el trash y el grindcore, que son ramas del heavy metal, se utilizan frecuentemente las voces guturales, especialmente por parte de los hombres, donde la garganta se emplea para lograr matices de voz, y emitir ciertos gritos, gruñidos o rugidos, que suelen asociarse al terror. Entre las voces masculinas de este tipo de canto, podemos mencionar a Tom Araya y Chris Barnes y entre las femeninas, a Masha Scream y Sabina Classen. También las usaron cantantes de jazz, como Cab Calloway y Louis Armstrong.

Las voces guturales, que son graves, y en tono bajo, se diferencian del “screaming”, en que esta técnica de vocalización, se emiten gritos, pero que son agudos y rasgados, pero tienen en común, que ambas técnicas transmiten emociones.

En Lingüística, se conocen como consonantes guturales, a la g, la j y la k, pues se usa para emitirlas la zona de la garganta, la que se fuerza en la acción de pronunciarlas.