Concepto de indicio

La palabra indicio procede del latín “indicium”, término integrado por el prefijo de inclusión “in” y la raíz del verbo “dicere” en el sentido de “decir” o “señalar”.

Un indicio es algo material; que puede ser un hecho o una cosa que muestre pistas sobre una situación que se necesite esclarecer, y que permanece sin develar. Los indicios permiten inducir la verdad de los hechos, ya que están lógicamente vinculados a ellos. Tomemos por ejemplo la desaparición de un objeto, del que nadie conoce su paradero ni quien fue el que lo sacó de su lugar; pero hay marcas de tacones que van desde el lugar donde estaba depositada la cosa hasta la calle. Esas huellas de zapatos de tacones son un indicio que hace presumir que ha sido una mujer.

Otros ejemplos: “Hay indicios de que el robo al Banco fue perpetrado por ladrones sin experiencia ya que muchos pudieron describirlos, al no tomar muchos recaudos para hacer el atraco resguardando su apariencia”, “Hay indicios de que los alumnos hicieron trampa en sus exámenes, ya que hay varios con idéntico contenido”, “Hay indicios de que en esta casa hay ratones pues encontré excrementos” o “En Brasil hallaron indicios de una civilización desconocida, ya que al talar la selva amazónica, los arqueólogos encontraron objetos de cerámica y complejas construcciones”.

También un indicio es un signo que anuncia un acontecimiento, que aún no sucedió, pero que puede inferirse de él, por ejemplo: “Hay indicios de que va a llover pues hay demasiada humedad en el ambiente”, “Tengo indicios de que estoy mejorando de mi enfermedad ya que la fiebre se redujo” o “Hay indicios de este año será muy duro a nivel económico, ya que la inflación no para de crecer”.

Los indicios, como huellas dactilares, marcas, firmas, escritos, objetos que pudieron usarse en el hecho, llamadas telefónicas, etcétera, son fundamentales en al ámbito de la Criminalística, pues se usan para esclarecer hechos ilícitos, constituyéndose en un medio indirecto de prueba: “Hay indicios de que el occiso había estado en el lugar del crimen tiempo atrás, pues parecía conocer todos sus recovecos”, “Se hallaron indicios de que la mujer asesinada, dejó entrar a su agresor, ya que la puerta no estaba forzada” o “Hay indicios de que los ladrones entraron por la ventana, ya que los dueños de casa olvidaron cerrarla”. En la búsqueda de indicios, y para no alterarlos, en general, la escena del crimen, debe mantenerse intacta, y solo tocarse por especialistas guardando los recaudos pertinentes.
En la búsqueda de paraderos de personas perdidas, los indicios ayudan a encontrarlos: “Mi hijo no volvió a mi casa, y hay indicios que hacen probable que se haya ido a otra ciudad pues varias personas afirman haberlo visto en la estación de trenes, sacando un pasaje”.

A partir de los indicios comprobados y relacionados con los hechos, nacen las presunciones, legales o judiciales, por razonamiento lógico.